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Cuatro Bypass a la copa de vino

A riesgo de ganarme la enemistad de viñateros y algunos sommelieres, en el mundo de los maridajes las vinificaciones no son las únicas compañías de un sabroso platillo.

Cervezas que parecen vinos. Robustas y equiparables al vino incluso en potencia alcohólica. Algunas incluyen maduración en madera, son de intenso color, algunas francamente turbias u oscuras. Otras son las llamadas Barley Wines, una categoría de esas cervezas que se empinan hasta los 12° y acompañan una carne como un tinto.

El eterno Martini. La coctelería siempre será un bastión y un refugio para los que ariscan la nariz con el descorche. Por suerte hay varios restaurantes que han tomado esta consigna y de la mano del finger food surgen alianzas -entre cocktails y bocadillos- que son el cielo.

Vodkas de Origen. A contracorriente de lo que pregonan los licores oscuros (whisky, cognac y ron) el vodka lucha por hacerse más limpio, más dúctil y con la impronta de una procedencia global. Rusia y Polonia tienen la paternidad de este destilado pero han surgido al ruedo Francia, Croacia y Estados Unidos.

Agua no más. Las hay termales, de vertiente y minerales. Hay algunas que evidencian todo su potencial salino o bien con notas de ceniza cuando provienen de deshielos o de vertientes que tienen un recorrido volcánico. Aguzando el paladar, el agua así, no es nada insípida.

Publicado por Spafax en revista IN, Mayo de 2011, Especial Vinos.